domingo, 3 de noviembre de 2013

Adolf, de Osamu Tezuka



Esta es la historia de tres hombres llamados Adolf. Cada uno de ellos vivió una vida diferente del anterior, pero sus destinos siempre estuvieron conectados. Así empieza -aproximadamente- el mejor cómic sobre la Segunda Guerra Mundial que he leído. A partir de tres Adolf, Adolf Kamil, un judío residente en Japón, Adolf Kauffman, el hijo de un diplomático alemán que vive Japón, y, por supuesto, Adolf Hitler, quien no necesita presentación, hace un genial repaso a uno de los conflictos bélicos más importantes del pasado siglo.



No obstante, falta un personaje importante por introducir: un periodista japonés, Sohei, quien cubre los juegos olímpicos alemanes. Durante su estancia en la República de Weimar, descubre que su hermano, que estudiaba en el país, ha sido asesinado. Lo más extraño es que, sorprendentemente, nadie recuerda haberlo visto antes, ni siquiera sus compañeros. A raíz de este hecho, se embarcará en un viaje para descubrir al culpable.

Y es que, sorprendentemente, averigua el motivo de la muerte de su hermano: poseía unos papeles que pueden ser devastadores para los nazis, pues confirman el origen judío de Hitler. Obviamente, los nazis no querrán que salgan a la luz, y harán todo lo posible por encontrarlos. A partir de aquí, Osamu Tezuka, el autor, usa esta hábil premisa para hacer un repaso a toda la segunda gran guerra.


Una de las cosas más interesantes, más allá de no centrarse exclusivamente en los nazis, ya que está bien variar un poco, es hacer especial hincapié en el papel del país del Sol Naciente, muy poco explicado en las clases de historia occidentales. Es decir, que nos dota de una visión general del conflicto -no se ve casi nada de los italianos pero, bueno, es normal- o, al menos, más general que la de otras obras.

Ciertamente, poco o nada hay que cuestionar del argumento de la obra, ya que mantiene el interés en todo momento y el desarrollo de personajes es excelente a mi entender. Como muestra sólo hay que ver el cambio sufrido por Adolf Kauffman. Además, la parte final, pese a ser algo escéptico en un principio, cierra con maestría los pocos frentes abiertos.


En cuanto al dibujo, aunque tiene un estilo antiguo por la fecha de la obra, combina muy bien con la trama y sabe retratar los momentos más crudos -que, creedme, los hay en abundancia-. Cierta escena no me gusta como está representada pero para no hacer spoilers no lo diré, basta decir que es una agresión algo diferente. La edición es sencillamente impecable salvo por una cosa: sentido de lectura occidental, lo que implica que los nazis saludan al revés.

En definitiva, nos encontramos con una obra muy recomendada pero que, personalmente, no la veo como la gran obra maestra que dicen muchos. Ojo, es una obra excelente y una obra maestra pero no es el mejor manga de la historia a mi entender. Para mi un imprescindible. De nota le pondría un 9-9,25.

2 comentarios:

  1. Yo hace un par de meses estuve increíblemente a punto de comprarme este manga, la edición esa de dos tomos además. Pero al final ocurrió algo y no pude hacerlo :P
    Pero bueno, aún sigue en mis pendientes y antes o después me lo compraré.
    Ya tenía la certeza de que era un manga bueno, y tras leer esto lo tengo más claro, lo que me sienta muy bien al animo de comprarlo en cuanto pueda.
    Gracias por tu reseña, ha sido muy informativa ^^
    Y la obra creo que lo merece :3

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    1. Yo lo leí de la biblioteca y no tengo previsto comprarlo. Ahora, seguro que lo compraré de aquí a unos años.Ciertamente es una gran obra y te la recomiendo.

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